jueves, 8 de agosto de 2019

El tren de la vida



El tren alcanza el destino

donde termina el camino,

y las amables espigas

nos saludan como amigas

por la brisa o los colores

de luminarias y albores.

En la rada un barco anclado

parece haber atracado

con un nuevo contingente:

no soy la única valiente,

que ha de explorar el futuro

por aire, tierra y por mar.

Hemos venido a buscar

esa respuesta escondida

que ha escamoteado la vida.

Después de correr el velo

que oculta el puerto del cielo,

el tren detiene su viaje.

¡Caro ha costado el pasaje!...

Pero la estación de gala

es la mejor antesala.​





viernes, 2 de agosto de 2019

El parque en primavera




La glicina se abrazaba del ramaje
fascinando a la glorieta centenaria;
sus racimos deslumbraban al follaje
de aquel árbol olvidado y solitario
.
Se sentían las ardillas desplazadas:
"Esa intrusa vive a expensas del abuelo"
-Sólo trepa con sus lianas enlazadas
respondíanles las hojas con recelo.

Tan hermosa era su flora en la espesura
que el color hipnotizaba picaflores,
y la brisa difundía con holgura
una nube perfumada de vapores.

Pues el parque sonreía primaveras
entre luces matizadas y silbidos,
anunciando con fervor de mil maneras
que la vida despertaba con sus nidos.










La juventud de la orquídea



Veloz trepaba la orquídea hamacándose en las lianas
y enroscaba sus zarcillos mientras croaban las ranas
junto al chorro de una fuente que burbujeaba vapor,
 ella pintaba sus aguas de diferente color
al reflejar sus sonrisas blancas, lilas y rosadas
que eran estrellas del bosque codiciadas por las hadas.
La flor se abrazaba al árbol para buscar un sostén,
y las víboras mentían que lo hacía su rehén.
Mas las hojas fascinadas comprendían que eran celos
y suspiraban felices por la fiesta con revuelos
de exóticas mariposas y graciosos picaflores
que animaban la floresta de  encanto, trinos y amores,
pues con el polen fecundo se iluminaba la vida
 -susurraban las abejas sobre la rama florida-
para conquistar el néctar de las mieles milagrosas
que perfuma a quien lo bebe con sustancias vigorosas.
Y una bella juglaresa cantaba al son del laúd
que el agua de esas fontanas devuelve la juventud,
si la caracola nívea con alas de corazón,
se irisaba a sus espaldas con la mágica canción,
porque cuenta una leyenda de antigua floricultura
que la esencia de la orquídea eterniza la hermosura.





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Esmeralda y la rescatista







Te salvé por milagro, mi querida Esmeralda.
Tus verdes ojos cuentan el temor a la muerte:
Todavía no sabes que tienes mucha suerte,
pues tu carita asoma encima de mi espalda.

Ha pasado el peligro y juegas en mi falda
ronroneas con mimo y comienzo a quererte.
Te encantan mis madejas; he pensado en tejerte
un enterito verde y un sombrerito gualda

como este nuevo casco que protege mi vida
y atempera los riesgos de una acción temeraria:
parezco Don Quijote urdiendo una salida.

Y al volver será afable la casa solitaria:
vendrás a recibirme o te hallaré dormida
  transmitiendo ternura y la paz necesaria.

para esta voluntaria,
rescatista en derrumbes, incendios y maltrato
de algún  ser indefenso, caballo, perro o gato.





miércoles, 24 de julio de 2019

Freya, la diosa de las flores y del amor



Me dices, Freya, que quieres convertirme en una flor

y deshojas margaritas en crueles juegos de amor…

Prefiero ser azucena para tu ramo de novia,

que habitar en tu burbuja donde siento claustrofobia.

Y con tus calas azules quieres que borde un tapiz,

pero espádices y polen cosquillean mi nariz.

Tú no quieres competencia, aunque eres la más bonita

y me mantienes cautiva, pues mi presencia te irrita.

Diosa de los fiordos, prendo por tu belleza y valor

mis gatos a tu carruaje más rápidos que el azor.

Si me liberas y vuelvo a mi tamaño genuino,

te prometo presentarte al más hermoso argentino.

Y en tu diadema de estrellas habrá espejos de cristal

para eclipsar otros rostros, tú nunca te verás mal.

¿Y qué magia tengo yo para darte tantas cosas?

La ilusión de transformar mis palabras en tus rosas.​









martes, 23 de julio de 2019

Metamorfosis




Un tordo melodioso me despierta
con ansias de volar en pleno cielo,
y su canto, violín o violonchelo
arrulla a mi amapola con su alerta,

que late complacida con la oferta
cuando sus plumas juegan con mi pelo
y remontando en jubiloso vuelo
olvido en el ayer mi vida yerta.

Me aplaude el mar con platinadas olas,
plenas de madreperlas y corales
que engalanan las peñas con estolas

y al planear sobre espumas y cristales
me saludan los peces con sus colas,
mientras estreno alturas esenciales.

miércoles, 3 de julio de 2019

Scherezada, la hurí de la justicia



Scherezada, jardín en primavera,

verde turbante envuelve tu cabello

y es un tallo tu cuerpo en el destello

de la luna dorada que te espera.


Adivino tu estirpe de extranjera,

pues las mil noches y una dejan sello

y es flor junto a otra flor tu rostro bello

en mi entelequia errática y viajera.


Omar Khayyam te habrá cantado amores

y un mago, sus ensalmos con pericia,

porque tus cuentos burlan sinsabores.


Hurí de la ficción y la delicia,

con fantasía eclipsas los ardores

de un mundo donde alienta la injusticia.


Feminista adventicia,

detrás del personaje glorificas

la huella de mujer que reivindicas.