jueves, 7 de noviembre de 2024

El reloj de las flores




En el reloj de las flores

se anuncia la primavera;

y han brotando los colores

en la mitad de la esfera.

De otoño es el lado opuesto 

que viste de lacre y oro,

decorando todo el resto

con su alfombra de rey moro.

Ya en mi verja el jazmín chino

y luego el jazmín de leche

se enlazan a un breve pino

y no hay viento que los eche.

Margaritas y gerberas

se pintan de blanco y rojo,

pues quieren ser las primeras

en alegrarme los ojos.

Y del reloj los colores

van esparciendo fragancias

que atraen a los picaflores

con exquisitas sustancias.

Pues ellos serán los bardos

del concierto de las alas

al despertar a los nardos, 

a las fresias y a las calas.

Ya prodigan las camelias

pimpollos de rama en rama  

y en el suelo las lobelias,

besos de cielo en la grama.

 Nomeolvides, pensamientos

 violetas y algún jacinto 

señalan bellos momentos

de este tiempo  variopinto.

Y al celebrar a las flores

y al colibrí en este juego

late mi reloj de amores

 como una rosa de fuego.


lunes, 4 de noviembre de 2024






El vestido fue manta en el otoño

sobre la oscura grama atardecida,

que despertó de pronto sorprendida

por el tul o el susurro de algún moño.


Se tendió la pareja complacida,

entre encajes en flor, orla o madroño,

y el viento ante la falta de un retoño

sopló hojas de oro como bienvenida.


La paz de aquella tarde dio cobijo

a fantasías, viajes y primicias

y una ilusión secreta con el hijo,


intercambiando sueños y caricias,

cuando bajaba el sol a su escondrijo

y las estrellas daban sus albricias.


*********