viernes, 23 de mayo de 2014

El árbol de mi vida



Cansada de neviscas y de bruma,
me he jugado a la luz, a tus ventanas,
 y al despertar la siesta de la hojas 
 me saludan luceros de alborada.
Desde el verde dosel del sotobosque
un ojo azul devuelve la mirada,
y a torrentes de sol, si es mediodía,
me hamaco entre columpios de campánulas
que anudan mis aretes de arvejillas
a las flexibles trenzas de tus lianas.
     Voy a tejer nuestro edredón de nubes
con agujas de pinos esmeraldas
enlazando las cintas de arcoíris
entre broches fragantes de lavanda
en alto vuelo por los tornasoles
de su esplendente pórtico de entrada
Y a jugar bajo el sol, a nada o nido
con balcones a estrellas en tus ramas

 











      


jueves, 22 de mayo de 2014

Mi gato y yo



                   

Todos los gatos tal vez sean  mi gato,
faraón de mi esfinge, inmutable y perfecto,
más bello que la noche que te ama
 afable a mi caricia, la seda de tu cuerpo
proyecta y eterniza  una parábola..
Vigía de mis sueños, repites su metáfora,
mi  vuelo libertario hacia el tejado.
Ser tú mismo en  esencia  y existencia.
Así de ignoto y ágil, mi alma sigue tu salto,
Magnífico de estrellas, de amor y de silencios
exento de obediencia,  dispensas calidez por mis umbrales
Hoy te canto, inefable sombra de mi ventana
¡Eres  la más perfecta flor de mi buhardilla!
Mi alter ego te llama para habitar tu piel en tiempos nuevos.


                                

martes, 20 de mayo de 2014

La poesía y su ángel


¿Por qué, poesía, si en tu cautiverio
 te manifiestas cómplice y sumisa,
 en un silencio de sacerdotisa, 
te envuelven hoy los vahos del sahumerio?
 
Mas si te abrumo con un rostro serio,
 me regalas el sol de tu sonrisa 
como el retrato de la Mona Lisa,
 entre luces y sombras de misterio.
 
  Vierto en tu pebetero fresco aroma
 de campanillas, fresias y jazmines
 y brilla el néctar de oro en tu redoma,
 
  perfumando de efluvios mis jardines,
  si enamoras al ángel que se asoma
 con las ondas de amor de tus violines. 


 
 

jueves, 8 de mayo de 2014

Floralis Genérica





Diálogos de las flores que la brisa
perfuma con su canto mañanero,
-Esta diosa dispone de un platero
que sus puntas en pétalos irisa.

-¿Se ha mudado de cielo esta sonrisa?
-¿Se ha caído a la vera de un sendero
alguna noche oscura de aguacero,
porque el sudeste la hostigó deprisa?

Todo el parque la halaga con cariños
los árboles, las aves, los amores
y sus altas amigas le hacen guiños,

cuando en el lago estrena sus rubores
que deleitan los ojos de los niños
y las almas porteñas de colores.

jueves, 10 de abril de 2014

Granada de Federico



  Me siento junto a tu bronce 
del bulevar granadino
  y te regalo  jazmines
 desde mi sur argentino. 
Al Camborio estoy buscando
 por la calleja empinada
 ya que por ti, Federico, 
he conocido Granada. 
Hoy me crucé con Preciosa 
cerca de los miradores
 y cuesta arriba en la Alhambra 
he visto blancos azores, 
donde florece un almendro
 rosa como la mañana 
del Albaicín que me invita 
a bailar danza gitana, 
y con mis tacones rojos
 he estrenado aquel tablado,
 pues de niña ya bailaba,
  entre las flores del prado,
 donde la monja bordaba
 sobre el linón de la misas
 campiñas de margaritas,
 de lirios y de sonrisas.
Pero camino al Realejo
 las voces de una reyerta
 hieren la tarde serena
y se cuelan por la huerta; 
la zumaya está cantando 
 y anuncia siempre infortunio, 
cuando un niño mira absorto 
el brillo del plenilunio.
 Soledad va sollozando,
sumida en hondos pesares
y hacia Almuñecar sus ojos
 indagan secretos mares
 Oran los bellos arcángeles, 
entre sus torres piadosas,
 porque Antoñito se pierde
  si en su pecho llueven rosas,
 Y el viejo Darro murmura,
 y el sagrado monte cela
 leyendas de amor y sangre
 por la Torre de la Vela. 
El verde viento silbando
 por los verdes olivares 
va enredando luz y voces,
 entre limones y azahares
por burbujeantes albercas
que cuentan recias querellas 
y el cielo escribe tus versos
con guiños de las estrellas.


 
 
 

miércoles, 2 de abril de 2014

Vuelta de perro

 
 

Hoy has bajado a verme o he subido a tu cielo, 
cuando te extraño, levanto andariveles a tu nube
 y me llevas deprisa en tu monotrineo
 por esas latitudes
 de galaxias tan claras y oscuras peñas ciegas,
 manchones aerolíticos que esmaltan tu pelaje
 siempre tibio y latiendo,
 rotando y trascendiendo en mi escritura,
 a pesar de este frío que me recorre toda,
 cuando cruzo sonámbula,
 esa negra frontera que me oculta tu estampa. 
He comprado tu nombre en la plaza de pinos:
 ¿te acuerdas, compañero, de esa vuelta del perro, 
cuando íbamos buscándolo por caminos de greda 
 sin plan y sin destino, ávidos de aventura? 
 Pues lo he encontrado escrito en la luna de plata 
que cuelga de mi cuello para evocarte siempre.
 Tú me llevas ahora por tus parques de estrellas 
 y yo sigo tu sombra en la linea de ascenso. 
 
 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Romance Navideño


Sobre el tapiz de la noche
se encendieron las candelas,
desde edredones de nubes
de satinadas guedejas,
se ve el cuerno de la luna
que platinado espejea,
entre mantillas de espuma
y esplendor de lentejuelas.
El arroyo rumoroso
por las piedras serpentea,
soplando claras burbujas
y laminadas estelas;
en la senda resplandece
el esmeril de la arena
junto a una fronda de pinos
que las orillas bordean.

Llegan dos niños cantando
tonadas de Nochebuena
y uno le pregunta al otro
en tono de confidencia:
-¿Qué le pides al Señor?
-Le pediré la leyenda
de un corazón perfumado
con fragancia de gardenias.
Y tú, ¿qué quieres de Dios?
-Que haya trigos en las mesas
y sonrisas generosas
en los hombres de la tierra
Se alejaron los dos niños
entre guiños de luciérnagas,
y un perfume mentolado
ascendía por las sierras.
De los árboles llovía
roja grana de cerezas
y palomitas de azúcar
salpicaban las laderas.