jueves, 10 de abril de 2014
Granada de Federico
miércoles, 2 de abril de 2014
Vuelta de perro
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Romance Navideño
Sobre el tapiz de la noche
se encendieron las candelas,
desde edredones de nubes
de satinadas guedejas,
se ve el cuerno de la luna
que platinado espejea,
entre mantillas de espuma
y esplendor de lentejuelas.
El arroyo rumoroso
por las piedras serpentea,
soplando claras burbujas
y laminadas estelas;
en la senda resplandece
el esmeril de la arena
junto a una fronda de pinos
que las orillas bordean.
Llegan dos niños cantando
tonadas de Nochebuena
y uno le pregunta al otro
en tono de confidencia:
-¿Qué le pides al Señor?
-Le pediré la leyenda
de un corazón perfumado
con fragancia de gardenias.
Y tú, ¿qué quieres de Dios?
-Que haya trigos en las mesas
y sonrisas generosas
en los hombres de la tierra
Se alejaron los dos niños
entre guiños de luciérnagas,
y un perfume mentolado
ascendía por las sierras.
De los árboles llovía
roja grana de cerezas
y palomitas de azúcar
salpicaban las laderas.
se encendieron las candelas,
desde edredones de nubes
de satinadas guedejas,
se ve el cuerno de la luna
que platinado espejea,
entre mantillas de espuma
y esplendor de lentejuelas.
El arroyo rumoroso
por las piedras serpentea,
soplando claras burbujas
y laminadas estelas;
en la senda resplandece
el esmeril de la arena
junto a una fronda de pinos
que las orillas bordean.
Llegan dos niños cantando
tonadas de Nochebuena
y uno le pregunta al otro
en tono de confidencia:
-¿Qué le pides al Señor?
-Le pediré la leyenda
de un corazón perfumado
con fragancia de gardenias.
Y tú, ¿qué quieres de Dios?
-Que haya trigos en las mesas
y sonrisas generosas
en los hombres de la tierra
Se alejaron los dos niños
entre guiños de luciérnagas,
y un perfume mentolado
ascendía por las sierras.
De los árboles llovía
roja grana de cerezas
y palomitas de azúcar
salpicaban las laderas.

sábado, 7 de diciembre de 2013
Verano de eterlunas
<
Y hoy te ves transparente, fantasma silencioso,
desde el
pinar observo tu casa en la espesura;
recreas la candente historia de algún libro,
ajeno a
toda cita que escape a la aventura.
Habitante de mi alma destilas los misterios
que estremecen
las aguas encantadas de hondura
y estrellas amistosas reflejan ilusiones
de flotantes
magnolias espléndidas de albura,
mientras el
claro estanque festeja los perfumes
Cerca de
tu ventana, feliz, voy dibujando
tu
enamorada imagen, tu cabello entrecano.
Hueras las
soledades duermen en la penumbra,
vencidas
por las horas del andariego arcano,
azules de
nocturnos y auroras prometidas
que
atestiguan las hojas del boscaje cercano.
Fatigaremos
juntos la enramada calleja
por
caminos cruzados de flores de manzano
que caen
desde tu monte por blancos caseríos,
al filo
de eterlunas del sueño virgiliano.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Noche de inspiración
Son tropeles de frases desafiantes,
desfilando en celeste cabalgata,
galopan como potros sin
sosiego,
resueltas a saltar todas las vallas.
Y al sol, cuando
esperamos su regreso,
las vemos esfumarse en la ensenada,
tan vengativas como indiferentes
o ajenas canturreando serenatas.
Todo es penumbra, entre rompiente y bruma,
cuando los ojos velan la jornada
bajo una lluvia azul de pensamientos
discurren seductoras las palabras.
Ya mis labios ensayan
los sonidos
que mis dedos dibujan en la almohada,
pasarelas de sueños errabundos
retumban entre cascos
por la playa
y en los portales de la misma sombra
hay relinchos de luz en la posada,
bajo el embrujo que transforma al verso
en caballos de luna y
madrugada.
<
domingo, 27 de octubre de 2013
Mi capitán
Soy tu niña-grumete, capitán, me conoces
sigo tu derrotero desde
Madryn a Ushuaia
peces de azul platino florecen en las ondas
y espejan soles de
iris entre chispazos de agua.
La nube de gaviotas que pinta el níveo cielo
despierta los caireles de la lluvia temprana,
xilofón de los vientos sobre el basalto antiguo
desgrana los arpegios
que estrena la mañana.
Voy abrevando el día sobre el raudo trineo
corcoveando el oleaje, buscando tu fragata.
Me guía una ballena, amiga de aventuras,
que me cuenta prodigios que guarda tu bitácora,
con ecos del arrullo que cantan los delfines
frente a un harén de focas
y a un lobo que descansa,
soñando itinerantes
desfiles de pingüïnos
y un ballet de toninas
en ondulante danza.
De mi hamaca a tus velas resta un glaciar incierto
que azulean mis ojos buscando tu mirada,
coronada de espuma me aferro a tus cordajes
que columpian mi arreo sobre olas encrespadas
y la escala de gato se
torna mi trapecio
al trepar mis esquíes por tu borda fantasma.
Capitán, me conoces, admite mi osadía
Capitán, me conoces, admite mi osadía
soy tu impulso, tu estela,
la escriba de tu saga.
viernes, 11 de octubre de 2013
Como norna del tiempo
Como norna del tiempo te espío en mis veladas
al azar por el mundo en alta madrugada,
voy bordando tu nombre en la red de mi trama,
en azul claroscuro
bajo un cielo de plata
que florece en destellos detrás de tu ventana.
Y se encienden los sueños en fascinante danza
para hilar las leyendas con bolillos de nácar,
trenzando tus espigas que brillan más doradas,
cuando las horas giran y lentas se desgranan
sin regreso, entre
brumas de misterio y nostalgia,
Sigilosa te observo, atenta a tu tardanza
como norna del tiempo
forastera y arcana,
centinela en mi otero que destila fragancias,
coronada por hojas en mi verde atalaya,
pendiente de tu impulso, tejiendo tu mañana,
tus ayeres de olvido, tus presentes que escapan,
ajeno al viento esquivo que estremece la flama,
agitando el follaje que me sirve de almohada,
muy lejos del camino que abarca tu mirada.
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