viernes, 29 de marzo de 2013

A Jesús





Era el tiempo feliz de Nochebuena 
y en el campo junté flores de lino 
para pintar un blanco mantel fino
 con pétalos de cielo en nuestra cena. 

 Imaginé que el catre y el crucero
 eran de un árbol verde muy fragante 
 que al pie de mi Belén guarda expectante 
el sueño del pequeño carpintero. 

Pues las agujas de este noble pino 
no querrán nunca herir su bella frente
 sino abonar con savia la simiente.

de fe que al transformar el dulce vino 
perfumarán la sangre del Divino
 Corazón de Jesús eternamente.
 
 

sábado, 2 de febrero de 2013

Calendario Vital


                                                                 
Era tan verde la llama esa mañana, 
que se enhebraba en el aire con vapores envolventes, transparentes.
 De la hojarasca subía
  fresco aroma de alhucema y hierbabuena.
 ¿Por qué me viste, viajero, tonelero,
 de las vides perfumadas?
¡Alma que eras golondrina
con alas de diapasón,
tus cuerdas tañen muy lejos,
porque están peinando al sol!…
   Atardecida la hora se enamora
del agua de mis espejos que están lejos…
 ¡Añejo vino de hiel!,
gota a gota en la derrota...
 Las calles cantan estío, arde enero: y tengo frío,
  la umbría siesta del monte me adormece en el sendero,
¿por qué te fuiste tan lejos de mi bosque, forastero?

 Del ramaje las alondras,

desde el coro de las sombras
 me despiertan con sus trinos y me pierdo,
 deambulando taciturna en el recuerdo...
  ¿Es el viento quien suspira en mi ventana…
  por la esencia, por la grana de las ciruelas tempranas?
Con vuelo de mariposa,
 la nostalgia me sorprende entre las rosas…
 Y sin darme cuenta siento,
 tantas vidas, tantas luces, tantas cosas
 tan ajenas y tan mías,
mientras fluye silencioso, indiferente,
 este oleaje irreverente, tan urgente,
que me lleva en su vaivén hacia mi suerte
soslayando los peñones de la muerte.
¡Ay, destino enmascarado en la penumbra,
bien tramado y maquinado
 por el tiempo, por las nornas y los hados!


 
 
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martes, 25 de septiembre de 2012

Juega, mi marquesa...



  Sueña, mi marquesa, debajo del pino:
 la mañana clara te ofrece sus flores,
el sol del futuro, tu luna de amores,
 mientras con estrellas labras tu destino.

Baila, mi marquesa, te espera tu fiesta
  tu traje de organza con pamela rosa 
vuela entre volados y juega dichosa
que tu ángel perfuma de aromas la siesta.


Brilla, mi marquesa, niña quinceañera, 
  y abre el melodioso estuche de emociones:
 que broten ensueños de hebras de ilusiones;
al bordar las rosas de tu primavera.
 
  Juega con tus hadas, bella adolescente,
  de  risa galana y voz cristalina;
 gira, mariposa, como serpentina
 y escribe tu cuento de bella dumiente.
 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Soneto de la Maga Azul




Maga azul espejada por la lluvia
 en viaje equinoccial hacia el oriente
desafiaste el turbión serenamente
 sobre tu aromo de melena rubia.

 Al tramontar viviste lo soñado
y un ángel te esperó con la sonrisa
del otoño dorado por la brisa
bajo un tamiz de luz acrisolado.

Y con raudo galope en tu pegaso
cruzaste la frontera en un conjuro
agitando el granizo de tu vaso

sobre el verde tapete del futuro,
y un cristal del diluvio en el ocaso
se volvió estrella sobre el cielo oscuro.