lunes, 17 de septiembre de 2018

A Carmen, II (Soneto)



Carmen, canción y casa, tu nombre suena claro
allá,  junto a la vega,  reclaman tu presencia
aromos y ceibales con efluvios de ausencia,
que eternizan fragancias venciendo al tiempo avaro.

Mi buzón centellea transformado en un faro
 y en melodiosa alberca que perfuma tu esencia
¿Acaso es la poesía la fuente de Juvencia
que disuelve la bruma en este mundo raro?

 La voz de tu ángel sopla misteriosa diadema,
en lluvia de burbujas de diáfano diseño
que canta con el río en melodioso ensueño.

Y cada gota es verso y cada letra es gema
que brilla en las palabras que engarzan el poema,
destilando el enigma latente de tu sueño.


sábado, 18 de agosto de 2018

Alma y paisaje




La luz se va irisando sobre un charco de plata

con lágrimas que aclaran la bruma del celaje 

pues son trémulas perlas del espeso follaje

que el viento va soplando en alegre cantata.



Como una pandereta con discos de hojalata

resuena la techumbre al golpe del ramaje, 

repica la campana meciendo su cordaje

al despejar la tarde con dulce serenata.



Entre verdes y azules el sol despierta pleno

sobre el rojo pináculo que pliega su sombrilla,

frente a un monte de hortensias de racimos celestes.



Y mirando el paisaje mi ser se siente bueno,

retoza el alma libre por la blanca capilla,          

disolviendo las sombras de recuerdos agrestes.



Me sugiere la luna de ronda entre sus huestes,

escondida en el bosque de cedros y araucarias

que sueñe con nocturnos de estrellas candelarias.














jueves, 31 de mayo de 2018

Submarino



Sobre la superficie remolinos de olas
se abaten contra el casco en recias embestidas,
torrentes se desploman en fuertes avenidas
y el trayecto es muy largo por esas aguas solas.

Ramillete de almas, fragantes amapolas
laten acompasando las horas transcurridas,
y el casco se sumerge por preservar sus vidas,
pues solo el periscopio soporta las cabriolas.

En las profundidades se enciende un estallido
y es oscuro el silencio del Atlántico helado,
sin rastros que nos guíen al gigante perdido,

por tácitos misterios que nadie ha revelado,
mas el dolor resiste, no se entrega al olvido,
mientras el mar entona su cántico sagrado.





viernes, 25 de mayo de 2018

Steffi y yo


Si todos comprendiesen algún día
que por azar tal vez fuimos personas,
no habría al fin ninguna tropelía
y en cambio más historias juguetonas.

Quisiera dibujar una utopía,
aunque alguien me dijera:”Desentonas,
el mundo se complace en la apatía
y no comprende el tema que mencionas”.

Mi alegre labradora tras la reja
entiende, aunque ya sea un poco vieja,
el diálogo gestual sin artificio, 

al asomar la luna en un resquicio,  
cuando la noche calma su bullicio
y el sueño va envolviendo su madeja.

Steffi me festeja...
-Contigo, bella mora, los desdenes
se cambian por cariño y parabienes.



sábado, 14 de octubre de 2017

El examen




-Tienes el sol sobre la frente, nieto,
te irá bien, con mi beso lo he sentido.
-¡Debe ser  fiebre, abuela, estoy molido!,
no pude descansar y estoy inquieto.

Ha quedado aquel ático obsoleto
el día del examen tan temido;
la noche en vela ya pasó, y se ha ido
 el chico a desafiar el arduo reto.

La anciana está ordenando los papeles;
 gira su bolillero el estudiante,
 deseando superar altos niveles.

El aula resplandece en ese instante,
los números deseados llegan fieles
y muestra las bolillas al pasante.

 Resuena ya triunfante
la voz que expone el tema con firmeza,
mientras la abuela en la buhardilla reza:
“Que el sol llene de luces su cabeza".











jueves, 5 de octubre de 2017

Dulce hechicera


Mi escoba voladora me ha llevado hasta Oriente
para cambiar sus juncos en factorías persas,
y un manojo de hierbas perfumadas y tersas
flotan bajo las nubes en mi viaje impaciente,

He visitado el templo de un dragón diligente,
quien me ha enseñado vuelos y maniobras diversas.
Hombre, aunque tú lo intentes con la pared conversas:
sólo cuenta secretos a la mujer valiente

que le hable dulcemente, pues se entristece solo,
 en cráteres helados con ígneos samovares
que cargan las usinas con el soplo de Eolo,

y ese viento vehemente me ha lanzado a los mares,
donde he entrado en el sueño de un delfín que en el polo
jugaba con sirenas y me alzó en sus altares.


Extraños avatares
de una hechicera en vuelo, amiga de dragones,
que fascina a cetáceos con arpas sin arpones,
y el polen de asteriscos de sus escobillones.




jueves, 28 de septiembre de 2017

La niña del vado




Hoy la boca del muro se ha cerrado
y con ella la voz de la confianza,
no canta ya la niña en la esperanza
de nadar con los peces en el vado.

El brujo su secreto ha develado,
la tiene prisionera y no hay templanza
en su carácter rudo ni añoranza
de aquellos dulces juegos del pasado.

No le basta la torre para encierro
la ha privado del sol y del paisaje
 y asegura el cerrojo con el hierro,

porque la vio danzando en el anclaje
y temiendo sus celos algún yerro,
el captor evitó un futuro ultraje.

Mas se olvida del paje,
que es leal a la niña y con la soga
trepa por aquel muro que la ahoga:
el bote espera abajo entre el celaje
que la aurora boreal alumbre el viaje.